Q500 Quant500 Informe Diario
English ← Ir a la Plataforma

Esto es Quant500: puntuamos cada día las empresas del S&P 500 con datos públicos de la SEC. Gratis y sin cuenta — el ranking de hoy.

Investigación Resultados negativos

Cinco cosas que probamos este verano y no funcionan (y tres «no mejora» nuestros que en realidad eran «no se podía saber»)

Los resultados que no salen no se publican en ninguna parte, y por eso todo el mundo vuelve a probar lo mismo. Aquí están los cinco que probamos entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre, con sus contrastes, sus placebos y sus intervalos. Ninguno pasó. Y al construir el listón para juzgarlos descubrimos algo peor sobre nuestros propios rechazos anteriores.

Antes de nada, el tamaño de la báscula

Este histórico no distingue diferencias de menos de 2,8 puntos de rentabilidad anual

Con 186 rebalanceos y la variabilidad que tienen, el efecto mínimo que este experimento puede detectar con garantías son 2,8 puntos de CAGR, o 0,7% mensual. Toda la investigación de factores compite justo por debajo de ese umbral. Es como pesar una carta en una báscula de baño: que marque cero no significa que la carta no pese.

01Baja volatilidad como quinto factor → no

12 variantes declaradas antes de mirar nada. Las 12 salen peor, en bruto y en neto.

La idea es de manual: las acciones que se mueven menos rinden más de lo que su riesgo justifica. Se probó con seis definiciones (volatilidad a 252, 126 y 63 sesiones, semivolatilidad a 252 y 63, y beta) y dos pesos. Las doce empeoran la cartera. La mejor t es −1,85, o sea que el único resultado que se acerca a ser significativo va en contra.

Pero las dos razones de fondo valen más que las cifras:

  • En nuestro universo el factor ordena al revés. Partiendo las 500 en diez grupos, de menos a más volátil, el exceso de rentabilidad va: −0,99, −1,03, −0,39, −0,32, −0,47, +0,02, −0,17, +0,24, +0,55, +2,54. No es que la anomalía no aparezca: aparece del revés.
  • El motor ya llevaba volatilidad dentro. Nuestro momento se divide por la volatilidad de 252 sesiones. No era una dimensión nueva: era reforzar una que ya estaba.

Lo único que sí mejoraba: la volatilidad diaria de la cartera baja del 21,9% al 17,7%. Pero la caída máxima casi no se mueve: de −36,8% a un rango de −35,5% a −37,0%. Se compra menos ruido diario, no menos susto. El susto es riesgo de mercado y se lo come todo el mundo.

Y un control que conviene copiar: se probó a añadir un quinto factor sin ninguna información, puro ruido, cinco veces. Solo por diluir los cuatro que sí miden y añadir rotación, eso ya cuesta 1,11 puntos anuales de media. Cualquier quinto factor tiene que ganar eso antes de empezar a aportar.

Todo en medicion_baja_volatilidad.json, que genera medir_baja_volatilidad.py. La cartera base rinde 17,09% bruto y 16,40% neto (10 pb por lado) en esa ventana.

02La deriva tras resultados (PEAD) a tres meses → no

La sorpresa se paga el día del anuncio. Después no queda deriva.

El PEAD es de los efectos más citados de la literatura: tras una sorpresa buena en resultados, la acción seguiría subiendo durante semanas. La ventana clásica (de 2 a 20 días) no cabe en una cartera que rebalancea cada mes; la de 63 sesiones sí cabe, con una cobertura del 81 al 87%. Así que se midió esa.

Primero se comprobó que la sorpresa estaba bien construida, porque sin eso un «no funciona» sería indistinguible de haber calculado mal. Ordenando por sorpresa, la ventana del anuncio se ordena perfectamente: monotonía 1,00 sobre 24.321 eventos, con t = 5,21. El mercado paga la sorpresa, y nuestro cálculo la ve.

Lo que no queda es deriva después. El número más alto de todo el estudio es t = 2,38, y con 84 celdas probadas el umbral que exige la corrección por intentos múltiples es 3,43. Fuera de muestra se cae del todo: la mejor celda elegida con datos hasta 2018 daba t = 2,51, y de 2019 a 2026 da t = 0,15.

Apareció un +4,35 puntos y lo rechazamos

Añadir un 20% de sorpresa interanual a la cartera daba +4,35 puntos de rentabilidad anual. Es exactamente la clase de gráfico que se publica. Cinco razones para no tocarlo, y la segunda es la que manda:

1) La t pareada es 1,74 contra las 3,43 que exige el listón. 2) No hay mecanismo: el poder predictivo de esa señal sola es negativo, y algo que predice al revés no puede estar ganando por predecir; lo que hace es bajar la volatilidad y componer mejor. 3) La diferencia real son 2,1 puntos, el resto es composición. 4) El placebo: p = 0,005 en crudo y 0,42 pagando los 84 intentos. 5) Correlaciona +0,55 con nuestro factor de crecimiento, o sea que ni siquiera es sorpresa.

Y la literatura va en la misma dirección: Martineau (Critical Finance Review, 2022) concluye que en valores grandes el PEAD no existe desde 2006. Nuestro universo es el S&P 500: justo donde dicen que está muerto.

En medicion_pead.json, que genera medir_pead.py: la prueba de validez en prueba_de_validez_reaccion_en_el_anuncio, el recuento de intentos en intentos, el fuera de muestra en fuera_de_muestra y el placebo en placebo.

03Las once definiciones de nuestros cuatro factores → no cambiar nada

Once maneras razonables de definir momento, valor, calidad y crecimiento. Ninguna mejora.

La lista se cerró y se justificó antes de ver un solo resultado. Con once pruebas el umbral es |t| ≥ 2,88. La más alta que salió es 2,31 y va en contra (quitar ventas/precio del factor Valor empeora). En el sentido de mejora, la mejor llega a 1,04.

La trampa que casi cuela, y queda escrita por si alguien te la propone algún día enseñándote el gráfico: el momento clásico, sin dividir por volatilidad, deja la cartera en 17,30% neto frente a 16,40%. Casi un punto al año más, si solo miras la curva. Pero su poder predictivo es peor y el signo cambia con el tamaño de la cartera: −0,85 con 10 posiciones, +0,81 con 20, +1,64 con 50. Eso no es señal, es ruido de veinte valores.

Y salió una cosa que no sabíamos. Una media aritmética de cuatro puntuaciones normalizadas no reparte 25/25/25/25: reparte según lo que se disperse cada una. Aquí, momento 34,0%, crecimiento 23,4%, valor 22,2% y calidad 20,3%. Igualarlos de verdad sale peor: la cartera cae del 17,09% bruto al 16,05%, y del 16,40% neto al 15,43%.

En medicion_definiciones_factores.json, que genera medir_definiciones_paso2_variantes.py. El reparto sale de dispersion_media_de_los_cuatro; las t pareadas, de pruebas_pareadas.

04Emisión neta de acciones y devengos → no se puede decidir

Y aquí está la única pista de toda la investigación.

Una empresa que emite acciones sin parar diluye al accionista; una que las recompra hace lo contrario. La hipótesis era que esa señal sería prima hermana de nuestros factores de valor y calidad, y por tanto no aportaría nada nuevo. Era falsa: al quitarle la parte ya explicada por nuestro modelo, su poder predictivo no se cae.

Al horizonte de un año, la emisión neta a 36 meses ordena mejor que ninguno de los cuatro factores que usamos. Pero a 21 sesiones, que es donde vive la cartera, no ordena casi nada. De ahí sale lo único accionable del verano, y no es una señal nueva: es cambiar cuándo se opera, no qué se compra. Una cartera que rebalancee a doce meses mide otra cosa. Es una medición nueva y todavía no está hecha.

El cero falso, que casi publica una cifra inventada

Los datos de la SEC se sirven hasta 450 días, así que si una empresa no ha publicado un recuento nuevo de acciones, hoy y hace un año devuelven el mismo número y la emisión sale 0,00 exacto. No es que no emitiera: es que no lo contó. 1.148 casos descartados por esto.

Un cero falso no rompe nada. Se mezcla con los ceros verdaderos y desplaza el resultado en silencio. Es el tipo de fallo que solo aparece si vas a buscarlo.

En medicion_emision_devengos.json, que genera medir_emision_devengos.py. Los descartes están contados en huecos_no_rellenados.

05El interés corto de FINRA → no se puede decidir

138.452 observaciones, cero huecos, y no bastan.

FINRA publica gratis, dos veces al mes, cuántas acciones de cada empresa están vendidas en corto. Tenemos 138.452 observaciones desde diciembre de 2017, con su fecha de publicación real y sin un solo hueco en el rango.

El resultado: el poder predictivo condicionado da +0,0117 con t = 1,07, pero la escalera de deciles es plana (monotonía 0,08). Un número positivo sin forma económica detrás no es una señal: es un promedio. Y la puerta de potencia lo remata: con 102 rebalanceos, para decidir el punto porcentual que se buscaba harían falta 2.135 observaciones, unos 178 años.

El control que hay que copiar siempre. Cada dato de FINRA tiene dos fechas: la de referencia (a qué día se refiere la posición) y la de publicación (cuándo se hizo público), y entre ellas hay unos nueve días. Usar la de referencia —es decir, mirar el dato antes de que existiera— sube el resultado un 14%. Quien mida esto sin la fecha de publicación publicará una cifra más bonita y falsa.

Datos en datos/construido/interes_corto_manifiesto.json y interes_corto_bruto.csv; medición en medicion_interes_corto.json (medir_interes_corto.py) y veredicto puerta a puerta en veredicto_interes_corto.json.

06Y lo incómodo: tres «no mejora» nuestros eran «no se podía saber»

Esta es la parte que no queríamos encontrar.

Para juzgar estas cinco mediciones se escribió primero un listón: seis puertas en serie —potencia, intentos múltiples, solapamiento, referencia, coste y azar— y, sobre todo, tres veredictos en vez de dos: PASA, FALLA y NO SE PUEDE DECIDIR.

El tercero es la mitad del valor de la herramienta. «No he encontrado efecto» no es «he demostrado que no hay efecto»: si la muestra no tenía capacidad para detectar un efecto del tamaño que se buscaba, el experimento no dice nada en ninguna dirección.

Se le pasaron los seis rechazos que esta casa ya había hecho. Cinco tenían una potencia por debajo del 55% y tres por debajo del 20%. El caso claro es «bajar la rotación no mejora el neto»: el efecto en juego era 0,93 puntos y el mínimo que ese experimento podía detectar eran 2,86. Para decidirlo harían falta 146 años de datos. No tocar la receta sigue siendo lo correcto, pero por prudencia, no por medición. Escribir «ya lo medimos y no ayuda» era un exceso.

Hay uno que sí está bien rechazado y por el motivo correcto (los overlays de riesgo sobre la cartera), y uno que está bien rechazado por el motivo equivocado: la neutralidad por sector. Lo que sostiene esa decisión son los cuatro puntos de rentabilidad que se pierden, no su t. Si alguien reabre el tema citando la t, la discusión se pierde.

Por qué publicamos esto

Un blog de inversión que solo publica lo que le sale bien acaba siendo un catálogo de casualidades. El sesgo de publicación no es un problema de las revistas científicas: es el motivo por el que hay tanta estrategia que funcionaba hasta el día que la compraste.

Y hay una consecuencia práctica: si una de estas cinco vuelve algún día con una t por encima de 2 después de probar N variantes, a la vista de este registro eso sería más motivo de sospecha que de alegría.

El listón es liston_estadistico.py, escrito el 31 de agosto antes de ver ningún resultado —un listón escrito después de ver las cifras no es un listón, es una racionalización—. Se ejecuta con python liston_estadistico.py --historicos y él solo revisa los rechazos anteriores.

La cartera del modelo, cada semana en tu correo

Cada sábado, su semana en un minuto: cómo fue, lo mejor y lo peor, y qué directivos compraron con su dinero. Y el día que el modelo se rehace, qué entra y qué sale. Es una simulación, no un consejo. Como mucho un correo a la semana, sin publicidad y sin cuenta; te das de baja con un clic. Lo hace una persona: Pol Gracia.

Cartera modelo con resultados simulados, no una recomendación personalizada. Tu correo se usa solo para esto: privacidad.

Y ahora: Qué es el S&P 500 · el ranking de hoy · todas las guías.

Un correo, y solo cuando pasa algo

La cuenta es gratis y en el perfil hay un interruptor. Con él encendido recibes un aviso el día que un directivo compra acciones de su propia empresa en mercado abierto por más de 250.000 dólares —código P del Formulario 4—, con el enlace al documento en la SEC. No hay boletín, ni resumen semanal, ni novedades de la web: si no hay compras, no hay correo. Un clic lo enciende y otro lo apaga.

Crear cuenta gratis

Esto no es una recomendación de inversión. Quant500 publica datos y su reconstrucción histórica. Ninguna cifra de esta página es una sugerencia de compra o de venta, ni tiene en cuenta tu situación personal, ni promete nada sobre el futuro. La rentabilidad pasada, medida o mal medida, no anticipa la futura.

Publicado el 1 de septiembre de 2026. Cada cifra dice de qué fichero sale; los ficheros viven en el repositorio de la web y las mediciones se pueden rehacer con los mismos guiones.