2. Descuento y valor presente: por qué subir tipos castiga más a unas empresas que a otras
Macro 1: El precio del dinero
El módulo anterior terminó con una frase que hay que desarrollar: cuando sube el tipo sin riesgo, todo se abarata aunque los negocios no cambien. Ahora toca ver el mecanismo exacto, porque no todo se abarata igual, y la diferencia explica por qué en el mismo año unas empresas caen un 60% y otras suben un 60%.
Descontar es traer el futuro al presente
Si el dinero sin riesgo renta un 5% anual, entonces 100 euros de hoy se convierten en 105 dentro de un año sin esfuerzo. Dicho al revés: 105 euros dentro de un año valen hoy 100. Esa operación de traer una cantidad futura al presente se llama descontar, y el tipo que usas para hacerlo es el tipo de descuento.
La fórmula es una sola división, y merece la pena verla porque todo lo demás sale de ella. El valor hoy de una cantidad futura es esa cantidad dividida entre (1 + tipo) elevado al número de años. Con números concretos, el valor hoy de 100 euros que cobrarás dentro de:
- 1 año, al 2%, son 98 euros. Al 5%, son 95 euros. Apenas hay diferencia.
- 10 años, al 2%, son 82 euros. Al 5%, son 61 euros. La diferencia ya es enorme.
- 30 años, al 2%, son 55 euros. Al 5%, son 23 euros. El mismo cobro futuro vale menos de la mitad.
Fíjate en el patrón: cuanto más lejos está el dinero, más lo destroza una subida del tipo de descuento. No es una opinión ni un sentimiento de mercado; es aritmética del exponente. Un año de distancia se descuenta una vez; treinta años se descuentan treinta veces seguidas.
Una empresa es un montón de cobros futuros
El valor de una empresa es, conceptualmente, la suma de todo el dinero que repartirá a sus dueños desde hoy hasta el fin de los tiempos, cada cantidad traída al presente con la división anterior. De ahí sale la consecuencia clave de este módulo.
Imagina dos empresas que hoy valen lo mismo en el mercado:
- Empresa A, madura. Gana dinero ya, y lo reparte de forma estable. La mayor parte de su valor está en cobros de los próximos cinco o diez años. Piensa en una eléctrica, una tabacalera, una petrolera.
- Empresa B, de crecimiento. Hoy pierde dinero o gana muy poco, pero se espera que dentro de diez o quince años sea enorme. Casi todo su valor está en cobros muy lejanos. Piensa en una tecnológica en fase de expansión, o una biotecnológica sin producto aprobado.
Sube el tipo de descuento del 2% al 5%. A la empresa A le tocan sobre todo divisiones suaves, porque sus cobros están cerca. A la empresa B le tocan las divisiones brutales de la fila de los 30 años. Las dos valían lo mismo ayer y hoy no, y ni una ni otra ha perdido un cliente. En la jerga se dice que la empresa B es un activo de larga duración: su valor está concentrado lejos en el tiempo, y por eso es hipersensible al tipo de interés.
El mismo año, dos mundos opuestos
2022 es el experimento natural perfecto, porque el tipo de descuento se movió mucho y rápido:
- El Nasdaq, cargado de empresas cuyo valor vive en el futuro lejano, cayó alrededor de un 33%.
- El sector energético del S&P 500, cargado de empresas que ganaban dinero contante en ese mismo ejercicio, subió cerca de un 60%.
- Los fondos concentrados en tecnología especulativa sin beneficios se dejaron dos tercios de su valor.
Hubo, sí, otros factores: la guerra empujó el precio del gas y el petróleo, lo que ayuda a explicar la parte energética. Pero el hundimiento simultáneo de todo lo que prometía beneficios lejanos, incluidas empresas cuyas ventas seguían creciendo, no se explica por el negocio. Se explica por el denominador.
Por qué esto importa para una estrategia, no solo para un titular
Tres consecuencias prácticas que se derivan directamente de lo anterior:
- Un filtro de "empresas de crecimiento" es, sin quererlo, una apuesta sobre los tipos de interés. Puedes creer que estás seleccionando innovación y estar comprando sensibilidad a la política monetaria.
- Una estrategia probada solo con datos de 2009 a 2021 vivió íntegramente en un régimen de tipos cayendo hacia cero. Cualquier sesgo hacia activos de larga duración salió premiado durante trece años seguidos por una razón que no volverá a repetirse igual.
- La correlación entre acciones y bonos cambia de signo según de dónde venga el susto. Si el susto es recesión, se mueven en sentido contrario y la diversificación funciona. Si el susto es inflación y tipos, se mueven juntas y la diversificación desaparece justo cuando la necesitabas.
La idea que hay que llevarse es simple de enunciar y difícil de interiorizar: el precio de casi todo es un cobro futuro dividido entre un número, y ese número lo mueve el macro. Cuando entiendas esa división, buena parte de lo que parece ruido de mercado deja de parecerlo.
Para ampliar esta lección
- Value (valor)en el glosario
- Value investing: qué es y cuánto ha rentadoguía