3. En qué se descompone la prima: valor intrínseco y valor temporal
Derivados 2: Opciones, la mecánica
Hasta ahora la prima ha sido un dato caído del cielo: 3 para la call 105, 2 para la put 95. Toca abrirla. Toda prima se descompone en dos partes de naturaleza muy distinta, y separarlas permite dejar de ver el precio de una opción como un número opaco.
Valor intrínseco: lo que valdría si venciera ahora mismo
El valor intrínseco es lo que cobraría el comprador si el contrato venciese ahora mismo. Se calcula sin misterio:
- En una call, es el precio del subyacente menos el precio de ejercicio, y si sale negativo, es cero.
- En una put, es el precio de ejercicio menos el precio del subyacente, y si sale negativo, es cero.
La cláusula del cero recoge que el comprador nunca está obligado a ejercer: una call 105 con la acción a 90 no vale menos 15, vale cero, porque nadie ejerce un derecho que le perjudica.
Con la acción a 100, la call 105 y la put 95 tienen ambas valor intrínseco cero. Y sin embargo la primera cotiza a 3 y la segunda a 2. Ese sobrante es la otra pieza.
Dentro, en y fuera del dinero
De la comparación entre el precio del subyacente y el precio de ejercicio salen tres etiquetas que se usan constantemente:
- Dentro del dinero. Tiene valor intrínseco positivo: la call 105 si la acción cotiza por encima de 105, la put 95 si cotiza por debajo de 95.
- En el dinero. El subyacente está en el precio de ejercicio o muy cerca. Valor intrínseco cero o casi.
- Fuera del dinero. No hay intrínseco alguno. Con la acción a 100, la call 105 y la put 95 lo están.
Un aviso: estar dentro del dinero no significa que la operación gane dinero. Si la acción sube a 107, la call 105 lo está, pero su comprador, que pagó 3, sigue perdiendo. Las etiquetas describen la relación con el ejercicio, no con la prima.
Valor temporal: lo que se paga por lo que aún puede pasar
El valor temporal es el resto: prima menos intrínseco. Es lo que el comprador paga por la posibilidad de que las cosas mejoren antes del vencimiento, y lo que el vendedor cobra por soportarla.
Con la acción a 100 y tres meses por delante, los 3 de la call 105 son valor temporal puro. Nadie pagaría 3 por un derecho que hoy no vale nada si no fuera porque en tres meses la acción puede estar en 120.
Dos cosas lo alimentan. El tiempo que queda: más plazo, más cosas pueden ocurrir. Y cuánta agitación se espera en el subyacente: una acción que se mueve un 1% al mes y otra que se mueve un 15% no pueden tener la misma prima aunque compartan precio, ejercicio y vencimiento. Cómo se cotiza esa agitación es asunto del nivel siguiente.
Por qué el valor temporal es máximo cerca del precio de ejercicio
Esta es la parte que la intuición no da gratis. Imagina tres calls sobre la misma acción, que cotiza a 105, con el mismo vencimiento y estas primas orientativas:
- Call 140. Prima 0,20. Intrínseco 0, temporal 0,20. Está tan lejos que casi nadie paga por ella.
- Call 105. Prima 4. Intrínseco 0, temporal 4. Aquí la incertidumbre es máxima: cualquier movimiento decide el destino del contrato.
- Call 70. Prima 35,40. Intrínseco 35, temporal 0,40. Es casi seguro que acabará ejerciéndose: el contrato se comporta ya como la acción misma.
El patrón es claro: el valor temporal es máximo cuando el subyacente está en el precio de ejercicio y se desvanece al alejarnos en cualquier dirección. Paga incertidumbre sobre el desenlace, y esa incertidumbre es máxima justo en la frontera entre ejercer y no ejercer.
Hay una segunda ley, inapelable: al llegar el vencimiento el valor temporal es exactamente cero. Ya no queda nada por pasar, y la opción vale ni un céntimo más ni menos que su intrínseco. Ese desvanecimiento no es lineal: se acelera en las últimas semanas y es especialmente brutal en las opciones que están en el dinero. El comprador lo sufre y el vendedor lo cobra.
Por qué ejercer antes de tiempo casi nunca compensa
Aquí se cierra la cuestión del estilo americano. Tienes la call 105 comprada, la acción sube a 130 y quieres realizar el beneficio. Dos caminos:
- Ejercer. Compras a 105 y vendes a 130. Recoges 25, es decir, el valor intrínseco. Ni un céntimo más.
- Vender el contrato. Si le quedan dos meses, cotizará por encima de 25 —pongamos 27— porque conserva valor temporal. Recoges 27.
Ejercer anticipadamente regala el valor temporal restante. Y hay un segundo motivo: obliga a desembolsar los 105 hoy en vez de dentro de dos meses, y ese dinero podría estar rentando. Por eso, sobre una acción sin dividendos, ejercer una call americana antes del vencimiento nunca es la mejor decisión: si quieres salir, vendes el contrato.
Dos matices honestos. En las puts muy dentro del dinero sí puede compensar ejercer antes, porque cobrar el ejercicio cuanto antes tiene valor y la caída está topada por el cero. Y en las calls sobre acciones con dividendo puede convenir ejercer justo antes de la fecha de corte, ya que el titular de la opción no cobra dividendos. Son las excepciones documentadas en la literatura clásica de derivados.
Caso trabajado: la misma call, tres momentos
Seguimos con la call 105, comprada por 3 con la acción a 100 y tres meses por delante:
- Un mes después, la acción está en 104 y la call cotiza a 2,60. Intrínseco 0, temporal 2,60. La acción ha subido 4 euros y la opción ha perdido valor: el tiempo consumido pesa más que el acercamiento al ejercicio.
- Dos meses después, la acción está en 112 y la call cotiza a 7,80. Intrínseco 7, temporal 0,80. El grueso de la prima ya es intrínseco.
- Al vencimiento, la acción está en 112 y la call vale 7 exactos. El temporal ha desaparecido por completo.
Las cifras de este caso son un supuesto didáctico coherente, no la cotización de ningún contrato concreto.
Para ampliar esta lección
- Value (valor)en el glosario
- Value investing: qué es y cuánto ha rentadoguía