Quant500 Academy

2. Dónde está tu dinero de verdad: custodia, contrapartida y garantías

Riesgo 7: El riesgo que no está en los precios

Pregunta a un inversor dónde tiene el dinero y señalará una aplicación. La aplicación es una pantalla; el dinero está en otro sitio, y saber en cuál cambia por completo lo que ocurre el día que algo falla. Este módulo es de detalles concretos, sin alarmismo: la conclusión no es que todo esté en peligro, sino que hay que saber distinguir tres cosas que la mayoría confunde.

Tres capas que no son la misma

Cuando compras una acción intervienen al menos tres figuras. El bróker, que ejecuta la orden. El custodio o depositario, que mantiene los valores anotados. Y el emisor, la empresa o entidad que ha creado lo que has comprado. Cada una puede quebrar por separado y las consecuencias no se parecen en nada.

La regla general en la Unión Europea y en la mayoría de mercados desarrollados es que los valores de los clientes no forman parte del balance del intermediario. Están separados del patrimonio propio de la entidad, y por eso su quiebra debería traducirse en un traspaso a otro intermediario, con demoras y molestias, pero sin pérdida. Esa palabra, debería, es la que sostiene el resto del módulo.

Cuenta segregada y cuenta ómnibus

En una cuenta segregada tus valores figuran a tu nombre en el registro correspondiente, con una referencia individual. En una cuenta ómnibus el bróker aparece como titular de una cuenta global en la que están mezclados los valores de todos sus clientes, y quién es dueño de qué consta únicamente en su registro interno.

La ómnibus es legal, habitual, más barata y suele explicar por qué unas comisiones son más bajas que otras. Su riesgo no es que el intermediario se quede tu dinero, sino algo más prosaico: si sus registros internos están mal llevados, el día de la quiebra hay que reconstruir quién tenía qué, y eso son abogados, administradores concursales y años. Además, en varias jurisdicciones los gastos de esa administración pueden acabar cargándose contra los propios activos de los clientes, de modo que asistes a que tu dinero, que era tuyo, pague la factura de recuperarlo.

Qué cubren los fondos de garantía y hasta cuánto

Aquí hay un malentendido casi universal. Los fondos de garantía no cubren que tu inversión baje. Cubren que la entidad no te devuelva lo que era tuyo. Las cifras de referencia, para tenerlas presentes:

Si tienes 400.000 euros en acciones y tu bróker quiebra, la pregunta relevante no es cuánto cubre el fondo de garantía. Es si tus acciones aparecen. Si aparecen, se traspasan y el fondo no interviene. El fondo es la red que se despliega cuando no aparecen, y su límite deja al descubierto la mayor parte de una cartera de tamaño medio.

Que quiebre tu bróker y que quiebre el emisor no es lo mismo

Esta distinción vale por el módulo entero. Si quiebra tu bróker, tus acciones y participaciones de fondo siguen siendo tuyas: son activos de terceros que él custodiaba. Si quiebra el emisor de un producto que consiste en una promesa de pago suya, dejas de tener un activo y pasas a ser acreedor.

Entran en la segunda categoría muchas cosas que en la pantalla se ven idénticas a un fondo cotizado: notas cotizadas, certificados, productos estructurados, buena parte de los productos apalancados o inversos, y en general todo lo que sea deuda del emisor referenciada a un índice. El subyacente puede comportarse a la perfección y tú perderlo todo, porque nunca tuviste el subyacente: tenías la promesa de alguien.

Permuta financiera y efectivo no invertido

Un fondo cotizado de réplica sintética no compra el índice: firma una permuta financiera con un banco, que se compromete a pagarle el rendimiento del índice a cambio del rendimiento de una cesta de garantía. Existe por tanto riesgo de contrapartida, pero acotado por dos costuras: la normativa europea limita la exposición a una única contrapartida a un porcentaje reducido del patrimonio, y en la práctica se deposita garantía a diario, a menudo por encima del cien por cien. No es cero y no es enorme: es una exposición que conviene conocer.

Y queda el punto que casi nadie mira. El efectivo no invertido de tu cuenta puede estar depositado en un banco a nombre del bróker, invertido en un fondo monetario, o remunerado dentro del propio intermediario. Las tres situaciones tienen protecciones distintas, y solo la primera se acerca a lo que el inversor imagina. Merece la pena saber en cuál estás antes de dejar ahí una cantidad grande esperando oportunidad.

Caso real: la segregación como norma y como práctica

En octubre de 2011 quebró MF Global, un intermediario de futuros con décadas de historia, tras una apuesta muy apalancada sobre deuda soberana europea. Al abrir los libros apareció un agujero del orden de 1.600 millones de dólares en las cuentas de clientes: dinero que debía estar segregado y que se había utilizado para cubrir necesidades de la casa. La segregación existía como norma y había fallado como práctica.

El desenlace es la parte instructiva. Tras litigios y liquidación, los clientes estadounidenses de futuros acabaron recuperando el cien por cien de sus saldos, algo excepcional en un caso así, pero el proceso se prolongó alrededor de tres años. Durante ese tiempo el dinero existía sobre el papel y no servía para nada.

En paralelo, la caída de Lehman Brothers en 2008 dejó la otra mitad de la lección: miles de minoristas en Asia y en Europa tenían notas y certificados vinculados a índices y cestas que en la pantalla parecían fondos y eran deuda del emisor. Sus brókeres estaban perfectamente sanos. Lo que se rompió fue quien había firmado la promesa.

El resto de Quant500

Lo que estás aprendiendo, aplicado al índice todos los días:

La cartera del modelo, cada semana en tu correo

Cada sábado, su semana en un minuto: cómo fue, lo mejor y lo peor, y qué directivos compraron con su dinero. Y el día que el modelo se rehace, qué entra y qué sale. Es una simulación, no un consejo. Como mucho un correo a la semana, sin publicidad y sin cuenta; te das de baja con un clic. Lo hace una persona: Pol Gracia.

Cartera modelo con resultados simulados, no una recomendación personalizada. Tu correo se usa solo para esto: privacidad.

Detrás de la Academia y del resto de Quant500 hay una sola persona: Pol Gracia Serrahima.