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2. El macro como filtro, no como predicción

Macro 6: Del macro a la estrategia

Este es el módulo más importante del curso y también el más contraintuitivo, porque contradice la razón por la que casi todo el mundo estudia macroeconomía. Se estudia macro para saber qué va a pasar. Y resulta que saber qué va a pasar es un negocio con un historial lamentable, mientras que hay otro uso del macro, mucho menos glamuroso, que sí aporta valor de forma sistemática.

El historial de los pronosticadores es malo, y no por falta de talento

El psicólogo Philip Tetlock dedicó dos décadas a registrar predicciones de especialistas sobre acontecimientos políticos y económicos y luego a puntuarlas contra lo que ocurrió de verdad. La muestra fue de cientos de expertos y decenas de miles de pronósticos. El resultado, resumido sin adornos: la precisión media apenas superaba lo que habría dado asignar probabilidades a ciegas, y con frecuencia era peor que la de reglas de extrapolación elementales. Y un hallazgo aún más incómodo: la seguridad con la que un experto se pronunciaba se relacionaba negativamente con su acierto. Los más citados en prensa eran, de media, los menos fiables.

No es incompetencia ni mala fe. Los pronosticadores institucionales tienen la mejor información disponible y equipos enormes, y aun así el consenso de economistas prácticamente nunca ha anticipado una recesión con un año de antelación, y en 2021 la inflación se describió durante meses como transitoria.

Por qué falla, y por qué va a seguir fallando

Hay tres razones estructurales, y ninguna se arregla con más esfuerzo:

La pregunta que sí tiene respuesta

Cambia la pregunta y el macro pasa de bola de cristal a herramienta. En vez de qué va a pasar, pregunta a qué estoy expuesto. La primera exige adivinar el futuro; la segunda, entender lo que ya tienes en cartera, que es información disponible hoy y que no depende del azar.

La diferencia práctica es enorme. Pronosticar te da una posición y ninguna defensa cuando falla. Conocer tu exposición te da la lista de cosas que tienen que ocurrir para que pierdas dinero, y con esa lista puedes dimensionar, evitar acumular la misma apuesta tres veces y reconocer un cambio de régimen antes que quien solo mira su curva de resultados.

Toda estrategia es una apuesta macro, la declares o no

Este es el corazón del módulo. Casi ninguna estrategia es macro-neutral, aunque su autor jure que no hace macro:

Antti Ilmanen lleva años defendiendo que las rentabilidades esperadas de estrategias aparentemente distintas provienen de un puñado pequeño de factores de riesgo comunes. La consecuencia práctica es directa: si tus cinco estrategias comparten el mismo factor, no tienes diversificación, tienes concentración disfrazada, y lo descubrirás el día en que las correlaciones se vayan a uno (nivel 5).

Qué hacer con esto, en concreto

Caso real: el 5 de febrero de 2018

Durante los años previos, vender volatilidad había sido una de las operaciones más rentables del mercado. Existía un producto cotizado, el ETN conocido como XIV, que replicaba la posición corta en volatilidad y que en 2017 llegó a más que doblar su valor. Cualquier comprobación histórica de 2012 a 2017 daba un resultado espectacular.

El 5 de febrero de 2018 el índice VIX pasó de unos 17 a unos 37 puntos en una sola sesión, la mayor subida porcentual diaria de su historia. El XIV perdió alrededor del 96% de su valor y el emisor lo liquidó pocos días después. Nadie predijo la fecha, ni hacía falta: cualquiera que hubiera escrito su exposición en una frase habría tenido delante la forma exacta del desenlace. Gano poco casi todos los días y lo pierdo todo el día que haya un shock. Esa frase no requiere pronosticar nada. Solo requiere haberla escrito.

El resto de Quant500

Lo que estás aprendiendo, aplicado al índice todos los días:

La cartera del modelo, cada semana en tu correo

Cada sábado, su semana en un minuto: cómo fue, lo mejor y lo peor, y qué directivos compraron con su dinero. Y el día que el modelo se rehace, qué entra y qué sale. Es una simulación, no un consejo. Como mucho un correo a la semana, sin publicidad y sin cuenta; te das de baja con un clic. Lo hace una persona: Pol Gracia.

Cartera modelo con resultados simulados, no una recomendación personalizada. Tu correo se usa solo para esto: privacidad.

Detrás de la Academia y del resto de Quant500 hay una sola persona: Pol Gracia Serrahima.