Quant500 Academy

3. Lo que cuesta de verdad una posición en opciones

Derivados 9: Derivados en una cartera real

Este módulo hace algo que el curso ha ido aplazando: sumar. Una posición en opciones tiene un perfil de resultado teórico y tiene una factura, y la factura no aparece entera en ningún sitio. Una parte se cobra como comisión, otra se paga dentro del precio sin que nadie la anote, otra llega en forma de acciones que no querías y otra no existe como cargo porque es dinero que no ha rendido.

Coste uno: la horquilla, en cada pata y en cada sentido

Es el mayor de los cuatro y el menos visible, porque no se factura: se paga aceptando un precio peor que el punto medio.

La aritmética es la del curso de Costes de la pista fácil, con un agravante propio de los derivados: se paga por pata. Comprar una call es una pata; un spread, dos; un cono, dos; un ratio uno por dos, dos patas con tamaños distintos; una mariposa, tres o cuatro. Y se paga al abrir y al cerrar. Un spread abierto y cerrado son cuatro cruces de horquilla, no una.

Sobre un contrato de 100 acciones, una horquilla de 0,10 son 10 euros de ida y vuelta. Parece calderilla hasta que se multiplica por patas, por contratos y por meses.

Coste dos: la comisión, que va por contrato

Las comisiones de opciones no se parecen a las de acciones. No suelen ser un porcentaje del importe, sino una cantidad fija por contrato, a la que se añaden tasas de mercado y de la cámara. El orden de magnitud habitual en el mercado minorista se sitúa entre medio euro y dos euros por contrato, con mínimos por orden en algunos intermediarios.

La consecuencia es que el coste escala con el número de contratos y de patas, no con el dinero puesto. Diez spreads de dos patas son veinte contratos al abrir y veinte al cerrar: cuarenta contratos por ciclo. La misma exposición tomada en acciones habría sido una orden.

Coste tres: ejercicio y asignación

Aquí hay tres capas, y la más cara es la segunda:

Coste cuatro: el capital retenido como garantía

Este no figura en ningún extracto porque no es un pago, sino un ingreso que no se produce. El dinero bloqueado como garantía no está invertido en otra cosa. Si el tipo sin riesgo es del 3% y tienes 19.000 euros retenidos todo el año, el coste de oportunidad son 570 euros. Si el intermediario remunera el saldo, se resta lo que pague; si no lo remunera, el coste es íntegro.

Este coste es el que obliga a medir la rentabilidad de una estrategia con opciones sobre el capital comprometido y no sobre la prima. Una estrategia que ingresa 1.000 euros al mes reteniendo 19.000 no rinde un porcentaje espectacular sobre la prima: rinde sobre esos 19.000, que es capital que no está haciendo ninguna otra cosa.

Cómo se reduce esta factura

Escenario trabajado: la cuenta anualizada de una estrategia mensual

Cifras redondas. Cartera de 100.000 euros. Cada mes se venden diez spreads de puts sobre un índice, con un ancho de 20 puntos entre precios de ejercicio y multiplicador 100, y se cierran o se dejan vencer al final del mes.

Y ahora la factura completa:

Suma de la factura: 4.146 euros al año. Sobre los 12.000 brutos, los costes se llevan en torno al 35% del resultado bruto. Y medidos sobre la cartera, esos 4.146 euros equivalen a un coste anual del 4,1%, frente a los 150 euros que costaría al año un fondo indexado de comisión baja sobre ese mismo patrimonio. La comparación no es un juicio moral: es la vara contra la que la estrategia tiene que justificarse, porque ese 4,1% se paga tanto en los años buenos como en los malos.

Falta lo peor, y no es un coste: es el resultado. Un solo mes en el que el índice cierre por debajo del precio de ejercicio inferior deja una pérdida de 20.000 euros menos los 1.000 de prima, es decir, 19.000 euros. Más de dos años de resultado neto en un vencimiento, con la factura de costes ya pagada por adelantado y sin devolución.

Para ampliar esta lección

El resto de Quant500

Lo que estás aprendiendo, aplicado al índice todos los días:

La cartera del modelo, cada semana en tu correo

Cada sábado, su semana en un minuto: cómo fue, lo mejor y lo peor, y qué directivos compraron con su dinero. Y el día que el modelo se rehace, qué entra y qué sale. Es una simulación, no un consejo. Como mucho un correo a la semana, sin publicidad y sin cuenta; te das de baja con un clic. Lo hace una persona: Pol Gracia.

Cartera modelo con resultados simulados, no una recomendación personalizada. Tu correo se usa solo para esto: privacidad.

Detrás de la Academia y del resto de Quant500 hay una sola persona: Pol Gracia Serrahima.