Quant500 Academy

4. Cuándo un derivado es la herramienta correcta

Derivados 9: Derivados en una cartera real

Llegas al final del curso con nueve niveles encima y sin una sola estrategia ganadora en la mochila. Fue deliberado. Este módulo explica por qué, contesta la pregunta que todo lo anterior preparaba y cierra la pista.

Tres usos en los que un derivado es la herramienta correcta

Cubrir un riesgo concreto que ya tienes. Es el caso original, el del agricultor y el molinero del nivel 1. Existe una exposición que no elegiste o que no puedes deshacer sin coste, y compras el derecho a no sufrirla. Requisitos: el riesgo existe antes que el derivado, es identificable y el vencimiento de la cobertura va ligado al momento en que se materializa.

Acotar una exposición. Cambiar la forma del pago sin cambiar la dirección: sustituir acciones por calls compradas para que el peor caso sea un número conocido, poner un suelo con una put, recortar arriba y abajo con un collar. Aquí el derivado no busca rentabilidad, sino que el peor escenario quepa en el patrimonio.

Expresar una tesis sobre volatilidad. Es el único para el que no existe sustituto. Si tu opinión es que el mercado se moverá más de lo que su precio implica, o que la estructura temporal del nivel 7 está mal inclinada, no hay forma de expresarlo comprando o vendiendo acciones. El nivel 8 dio las estructuras y lo que mata a cada una.

La prueba del sustituto y cinco señales de alarma

Una pregunta separa esos tres casos de todo lo demás: puedo conseguir esto sin el derivado.

Si lo que quieres es más exposición al mercado y la respuesta es que sí, comprando más acciones, el derivado sobra y solo añade vencimiento, horquilla y garantías. Si quieres menos y la respuesta es que sí, vendiendo una parte, ocurre lo mismo. El derivado se gana su sitio cuando la respuesta es no: lo que quieres cambiar es la forma del pago, no su tamaño ni su signo.

Cuando la respuesta es que sí y aun así se abre el derivado, suele ser apalancamiento con otro nombre. Estas son las cinco señales:

Los nueve niveles, uno por línea

Dónde sigue la academia

El orden útil de continuación es Costes, después Riesgo y gestión de cartera y después Matemáticas y estadística.

Escenario trabajado: el mismo contrato, dos inversores

Dos personas compran exactamente la misma put sobre un índice: tres meses de vencimiento, precio de ejercicio un 10% por debajo del nivel actual, prima equivalente al 1,2% del nominal cubierto.

La primera tiene 300.000 euros en un fondo indexado y necesita retirar 60.000 dentro de tres meses para la entrada de una vivienda. Cubre 100.000 euros de nominal y paga 1.200 euros. Sabe qué riesgo tapa, cuánto le cuesta y cuándo deja de importarle. Si el mercado sube, habrá perdido un 0,4% de su cartera a cambio de que un trimestre malo no le cambiara los planes.

La segunda tiene 20.000 euros y compra la misma put por 1.200 euros porque cree que el mercado va a caer. Cubre un nominal de 100.000 sobre un patrimonio de 20.000: no cubre nada, ha tomado una posición bajista de cinco veces su patrimonio, con fecha de caducidad. Si el mercado no cae en tres meses, habrá perdido el 6% de todo lo que tiene sin que ocurriera nada especial.

Mismo contrato, mismo precio, misma delta, mismo vencimiento. Lo único que cambia es si existía un riesgo previo que tapar. Esa es la lección de nueve niveles.

Advertencia final

Todo este material es formación, no asesoramiento financiero. Nada de lo escrito aquí es una recomendación de comprar o vender nada, ni tiene en cuenta tu situación, tus objetivos ni tu tolerancia al riesgo. Los casos históricos ilustran mecanismos y no anticipan nada.

Y la advertencia que este curso está obligado a repetir en su última línea: los derivados permiten perder más del capital invertido. Una posición vendedora o apalancada puede dejar tu cuenta con saldo deudor frente al intermediario. Si operas con dinero real, hazlo con tu propio análisis, con un tamaño que resista el peor escenario que sepas describir y, si lo necesitas, con un profesional autorizado.

Para ampliar esta lección

El resto de Quant500

Lo que estás aprendiendo, aplicado al índice todos los días:

La cartera del modelo, cada semana en tu correo

Cada sábado, su semana en un minuto: cómo fue, lo mejor y lo peor, y qué directivos compraron con su dinero. Y el día que el modelo se rehace, qué entra y qué sale. Es una simulación, no un consejo. Como mucho un correo a la semana, sin publicidad y sin cuenta; te das de baja con un clic. Lo hace una persona: Pol Gracia.

Cartera modelo con resultados simulados, no una recomendación personalizada. Tu correo se usa solo para esto: privacidad.

Detrás de la Academia y del resto de Quant500 hay una sola persona: Pol Gracia Serrahima.