Quant500 Academy

4. Un marco práctico de gestión del riesgo

Riesgo 6: Los límites de las herramientas

Este es el último módulo del nivel 6 y un alto en el camino, no el final: el sitio para hacer balance del instrumental que llevas hasta aquí antes de entrar en los tres niveles que quedan.

Lo que llevas hasta aquí

Fíjate en lo que no aparece: ninguna promesa de acotar la pérdida futura con precisión. Ese resultado no es un fallo del curso, es su conclusión. Lo que llevas es criterio para saber qué te dice cada cifra y, sobre todo, qué no te dice.

Cuatro preguntas sobre tu propia cartera

Si no puedes contestarlas por escrito y con cifras sobre tu cartera real, no tienes gestión del riesgo, tienes una opinión.

Caso real: agosto de 2007, la semana en que todos eran la misma cartera

Entre el 6 y el 9 de agosto de 2007, decenas de fondos cuantitativos de renta variable, gestionados por equipos independientes, perdieron a la vez y con una violencia sin precedentes en sus historiales. El trabajo de Amir Khandani y Andrew Lo documentó que una estrategia sencilla de las que estos fondos empleaban llegó a perder en torno a un cuarto de su valor en esas tres sesiones. Uno de los grandes fondos cuantitativos de Goldman Sachs perdió alrededor de un 30% en el mes y recibió una inyección de capital de unos 3.000 millones de dólares.

Y entonces vino el detalle revelador: el 10 de agosto, buena parte de lo perdido se recuperó. Eso descarta un cambio en los fundamentales, porque los fundamentales no vuelven sobre sus pasos en veinticuatro horas. Lo ocurrido era que muchos fondos tenían, sin saberlo, la misma exposición; alguien tuvo que reducir riesgo con urgencia por motivos ajenos, sus ventas movieron los precios contra todos los demás, y los sistemas de control de riesgo del resto ordenaron vender también. La correlación no estaba en los datos históricos: la creó la propia estructura de posiciones compartidas. Es el resumen de estos seis niveles en una semana.

Lo que viene ahora

Los seis primeros niveles se han ocupado del riesgo tal y como sale en un gráfico de precios: anchura, colas, tamaño, caídas, apalancamiento y las herramientas con las que se mide todo eso. Quedan tres niveles, y ninguno de ellos va de esa clase de riesgo.

Hay una carencia, eso sí, que no cubre ninguno de los nueve niveles: decidir si una diferencia de resultados entre dos estrategias es real o cabe dentro del azar, separar suerte de habilidad en un historial, o montar una comprobación histórica que no te mienta. Aquí puedes razonar bien y equivocarte con criterio; medir es otra cosa y vive en otra pista, la de matemáticas y estadística, que es la tercera intermedia junto a esta y a Derivados. Si además echas de menos el activo, el entorno o la factura, eso son las tres fáciles y sin código: Teoría de mercados, Macro y Costes. Y las tres pistas difíciles son Técnica y Python, Datos y producción, y Expectativas y ventaja, esta última sin una sola línea de código, difícil por exigencia y no por programar.

El mapa completo, con el orden recomendado, está al final del nivel 9. Aquí basta con saber que existe.

El resto de Quant500

Lo que estás aprendiendo, aplicado al índice todos los días:

La cartera del modelo, cada semana en tu correo

Cada sábado, su semana en un minuto: cómo fue, lo mejor y lo peor, y qué directivos compraron con su dinero. Y el día que el modelo se rehace, qué entra y qué sale. Es una simulación, no un consejo. Como mucho un correo a la semana, sin publicidad y sin cuenta; te das de baja con un clic. Lo hace una persona: Pol Gracia.

Cartera modelo con resultados simulados, no una recomendación personalizada. Tu correo se usa solo para esto: privacidad.

Detrás de la Academia y del resto de Quant500 hay una sola persona: Pol Gracia Serrahima.