Quant500 Academy

4. El VIX y la prima de riesgo de la volatilidad

Derivados 3: Volatilidad

Es el número de volatilidad que sale en la prensa, el único que conoce mucha gente que no ha comprado una opción en su vida, y viene acompañado casi siempre del mismo apodo desafortunado. Merece un módulo entero porque entenderlo bien resume todo lo anterior.

Qué mide exactamente

El VIX es un índice que publica el mercado de opciones de Chicago y que mide la volatilidad implícita a treinta días del S&P 500. Tres precisiones sobre esa frase:

Por qué llamarlo índice del miedo engaña

Es un buen titular y una mala descripción, por tres motivos distintos:

Un nombre honesto y aburrido sería índice del precio del seguro a treinta días sobre la bolsa estadounidense. No cabe en un titular, pero es lo que es.

La prima de riesgo de la volatilidad

Aquí se junta todo lo del módulo dos con un número concreto. Comparando el nivel del VIX de un día cualquiera con la volatilidad que el S&P 500 realiza en los treinta días siguientes, el primero ha superado al segundo en la clara mayoría de los periodos de las últimas tres décadas, con una diferencia media del orden de tres o cuatro puntos. Esa brecha es la prima de riesgo de la volatilidad.

Que exista no es un misterio. Hay al menos tres razones de fondo:

Un ingreso pequeño y frecuente, una pérdida rara y enorme

La serie de resultados de vender volatilidad tiene una forma característica: una escalera que sube despacio con un hueco cada cierto tiempo. La mayoría de los meses producen un ingreso modesto; muy de tarde en tarde llega un mes que se lleva años de esos ingresos.

Ambas cosas son ciertas a la vez, y la segunda explica la primera: si esa trampilla no estuviera ahí, no habría prima que cobrar. Cómo se gestiona esa asimetría desde el lado vendedor es materia de un nivel posterior. Aquí interesa el fenómeno y su forma.

Caso real: 5 de febrero de 2018

Aquel lunes el S&P 500 cayó un 4,1%. Una mala sesión, pero ni de lejos una catástrofe histórica. El VIX, en cambio, más que duplicó su valor en el día y cerró por encima de 37, la mayor subida porcentual diaria de su historia.

La consecuencia se llevó por delante a un conjunto de productos cotizados que ofrecían exposición inversa al VIX, es decir, que ganaban cuando la volatilidad bajaba, y que habían funcionado espléndidamente en los años tranquilos anteriores. El principal, un producto de Credit Suisse conocido por sus siglas XIV, perdió en torno al 90% en horas y fue amortizado anticipadamente pocos días después; su patrimonio previo superaba los mil quinientos millones de dólares. La bolsa cayó un 4% y el producto se evaporó.

Hubo además un mecanismo de retroalimentación que conviene retener: esos productos estaban obligados a comprar futuros sobre el VIX al cierre para reequilibrarse, de modo que su propia cobertura empujó el índice todavía más arriba. El episodio se conoce como Volmageddon.

Caso real: 5 de agosto de 2024

Un dato de empleo estadounidense flojo coincidió con el desmontaje acelerado de operaciones financiadas en yenes tras una subida de tipos en Japón. El Nikkei cayó más de un 12%, su peor sesión desde 1987. El VIX llegó a marcar intradía niveles por encima de 60, no vistos desde 2020, y cerró bastante más abajo. El S&P 500 cayó ese día alrededor de un 3%, y en pocas semanas volvía a rondar máximos con el VIX en la zona baja.

Esa distancia entre un pico intradía de 60 y una caída del 3% dice algo que ningún manual explica mejor: buena parte de ese pico fue un libro de opciones sin vendedores a primera hora, no una previsión de catástrofe. El VIX no anunció nada. Registró lo que costaba comprar protección cuando casi nadie quería venderla.

Todo lo anterior es formación sobre cómo se forman los precios de estos instrumentos, no una recomendación de comprar ni de vender volatilidad.

Para ampliar esta lección

El resto de Quant500

Lo que estás aprendiendo, aplicado al índice todos los días:

La cartera del modelo, cada semana en tu correo

Cada sábado, su semana en un minuto: cómo fue, lo mejor y lo peor, y qué directivos compraron con su dinero. Y el día que el modelo se rehace, qué entra y qué sale. Es una simulación, no un consejo. Como mucho un correo a la semana, sin publicidad y sin cuenta; te das de baja con un clic. Lo hace una persona: Pol Gracia.

Cartera modelo con resultados simulados, no una recomendación personalizada. Tu correo se usa solo para esto: privacidad.

Detrás de la Academia y del resto de Quant500 hay una sola persona: Pol Gracia Serrahima.