4. Cómo evaluar una estrategia: drawdown, Sharpe y win rate en su contexto
Teoría 5: Qué es realmente el trading algorítmico
Una estrategia que acierta el 80% de las veces puede ser ruinosa. Otra que acierta el 30% puede ser extraordinaria. El porcentaje de aciertos, por sí solo, no dice nada.
Con la estrategia diseñada y backtesteada evitando las trampas del módulo anterior, queda una última pregunta: ¿cómo se juzga si el resultado obtenido es realmente bueno?
Ya conocemos el ratio de Sharpe del nivel anterior. En este módulo cerramos el conjunto de métricas imprescindibles con el drawdown máximo y el win rate. Y, sobre todo, con la idea de que ninguna métrica aislada cuenta la historia completa.
El drawdown máximo: la métrica más visceral
El drawdown máximo mide la mayor caída porcentual sufrida por una estrategia desde un máximo histórico de capital hasta el mínimo posterior, antes de recuperar ese máximo previo.
Un ejemplo lo fija. Una cuenta llega a valer 100.000€, luego cae hasta 70.000€, y solo después vuelve a superar los 100.000€. El drawdown máximo de ese periodo es del 30%, independientemente de cuánto haya tardado en recuperarse.
Es, para muchos gestores e inversores, la métrica más visceral de todas. El motivo es que es la que mejor predice si una persona real podrá aguantar psicológicamente una estrategia hasta el final.
Piensa en una estrategia con una rentabilidad anualizada excelente pero un drawdown máximo del 60%. Puede ser matemáticamente atractiva sobre el papel y, aun así, resultar prácticamente inviable en la práctica. Muy pocos inversores reales soportan ver perder más de la mitad de su capital sin abandonar la estrategia en el peor momento posible: justo antes de que se recupere.
El win rate: la métrica más malinterpretada
El win rate —el porcentaje de operaciones que terminan en ganancia— es, probablemente, la métrica más malinterpretada por quien empieza.
Un win rate del 80% suena espectacular. Uno del 35% suena mediocre o directamente malo. Ninguno de los dos números dice nada por sí solo sobre si la estrategia es rentable.
Lo que importa realmente es la esperanza matemática (expectancy): el win rate combinado con el payoff ratio, la relación entre el tamaño medio de las ganancias y el tamaño medio de las pérdidas.
Los dos extremos, en detalle
Vuelve la contradicción del principio, ahora con sus mecanismos:
- Una estrategia con un win rate del 30% puede ser extraordinariamente rentable, si cuando gana, gana en promedio cinco veces más de lo que pierde cuando pierde. Es la lógica detrás de muchas estrategias de tendencia, que aciertan pocas veces pero capturan movimientos grandes en esas pocas veces.
- Una estrategia con un win rate del 80% puede ser ruinosa, si en el 20% de operaciones perdedoras la pérdida media es diez veces mayor que la ganancia media de las operaciones ganadoras.
Ese segundo perfil es el patrón clásico de "vender opciones", o de estrategias que cobran una prima pequeña casi siempre, hasta que un evento raro se lleva por delante muchas primas de golpe.
El tamaño de la muestra
Todo esto exige, además, un último matiz que se olvida con demasiada frecuencia: el tamaño de la muestra.
Una estrategia probada sobre 15 operaciones, por buenas que parezcan sus métricas, no permite extraer ninguna conclusión estadísticamente sólida. Con tan pocas observaciones, el resultado puede deberse casi enteramente al azar. Ningún cálculo de Sharpe o de drawdown, por sofisticado que sea, puede compensar la falta de datos.
Como regla general y conservadora, la confianza razonable en un resultado crece con dos cosas:
- Cuantas más operaciones independientes respalden ese resultado.
- Cuantos más regímenes de mercado distintos haya atravesado la estrategia durante el periodo probado: alcista, bajista, lateral, de alta y de baja volatilidad.
Cuantas más de ambas, más razonable es pensar que el patrón capturado es real y no una casualidad del periodo concreto analizado.
Ninguna cifra sola basta
Ninguna métrica aislada sustituye a mirar el conjunto completo, junto con el contexto de mercado en el que se obtuvo cada resultado. Ni el Sharpe, ni el drawdown, ni el win rate, ni la expectancy.
Una estrategia sólida no se reconoce por sobresalir en una sola cifra, sino por mantener un perfil razonable en todas ellas a la vez.
Y por haber demostrado esa consistencia a lo largo de suficientes datos y suficientes condiciones de mercado distintas como para descartar razonablemente que todo haya sido, simplemente, suerte.
Para ampliar esta lección
- Caída máxima (drawdown)en el glosario
- Ratio de Sharpeen el glosario
- Ratio de Sharpe, caída máxima y CAGR: qué midenguía