4. Tu sistema de riesgo en una página, y cierre del curso
Riesgo 9: Un sistema de riesgo propio
Aquí termina el curso de riesgo y gestión de cartera. Toca hacer balance, dejarte una herramienta que quepa en un folio y decirte adónde ir después.
Los nueve niveles, uno por línea
- Medir el riesgo (nivel 1): la desviación típica describe la anchura de la nube tranquila, no la profundidad del agujero, y no es una propiedad del activo sino de la muestra que miraste.
- Dimensionar la posición (nivel 2): el tamaño pesa más que la elección, y las fórmulas del tamaño óptimo son extremadamente sensibles a una ventaja estimada con ruido.
- Caída acumulada y ruina (nivel 3): la aritmética de la recuperación es asimétrica, y el riesgo relevante es quedarte fuera antes de que la idea tenga tiempo de funcionar.
- Apalancamiento (nivel 4): multiplica el resultado y, sobre todo, introduce la posibilidad de que sea otro quien decida cuándo vendes.
- Construir la cartera (nivel 5): diversificar es repartir riesgo, no posiciones, y las dependencias se estrechan justo cuando hacía falta que no lo hicieran.
- Los límites del valor en riesgo (nivel 6): toda cifra hereda los defectos de los datos con que se calibra, y en calma todas las cifras tranquilizan a la vez.
- Los riesgos que no salen en el gráfico (nivel 7): liquidez, custodia, contrapartida, concentración invisible y fallo operativo, que no aparecen en ninguna volatilidad.
- El dinero en el tiempo (nivel 8): el orden de los rendimientos cambia el desenlace cuando hay entradas o salidas, y la tasa de retirada es una decisión de riesgo.
- Tu sistema (este nivel): límites escritos antes, revisión con la frecuencia adecuada y criterios de reducción que no dependan del precio de ayer.
Fíjate en lo que no hay: ninguna promesa de acotar la pérdida futura. Eso no es un fallo del curso, es su conclusión.
Tu sistema de riesgo en una página
No es un texto que leer, es un formulario que rellenar. Si no puedes contestar por escrito y con cifras sobre tu cartera real, no tienes gestión del riesgo, tienes una opinión.
- ¿A qué estoy expuesto de verdad? Los factores, no los nombres. Si mañana suben los tipos 200 puntos básicos, ¿qué parte lo nota y en qué dirección?
- ¿Cuál es mi mayor apuesta única medida por riesgo y no por peso, y cuánto pesa el mayor factor común?
- ¿Cuánto puedo perder en el peor caso razonable, en euros, calculado con escenarios y no solo con volatilidad reciente?
- ¿Podría aguantar ese caso sin verme forzado a vender? ¿Cuántos meses de gasto tengo fuera de la cartera?
- ¿Cuánto apalancamiento tengo, incluido el implícito en productos, y qué caída soporto antes de la primera llamada de garantías?
- ¿Qué proporción podría vender en un mal día sin mover el precio contra mí?
- ¿Quién custodia esto, con qué contrapartes, y qué me pasa si una de ellas desaparece?
- ¿Qué tendría que ocurrir para que cambiara de opinión, escrito antes y no después?
- ¿Cuáles son mis cuatro límites y de qué fecha son?
- ¿Qué reviso cada mes, qué reviso cada año y qué he decidido no mirar nunca?
- Si estoy retirando dinero, ¿cuánto retiro y qué hago si los tres primeros años son malos?
- ¿Cuánto me cuesta todo esto al año, en euros, entre comisiones, diferenciales e impuestos?
Una página. Revisada una vez al año. Modificable solo con fecha y con retraso.
Escenario trabajado: la página rellenada
Un inversor de 250.000 euros contesta y descubre tres cosas. Primera: sus quince posiciones son en realidad dos apuestas, tecnología estadounidense y dólar, con un 61% en la primera. Segunda: cree no tener apalancamiento, pero dos de sus fondos son de rentabilidad objetivo con deuda incorporada, así que su apalancamiento real ronda 1,2 veces. Tercera: su liquidez fuera de la cartera son 4.000 euros, es decir menos de dos meses de gasto.
Ninguno de esos tres hallazgos aparece en la rentabilidad, en la volatilidad ni en el extracto mensual. Los tres son corregibles en una tarde y en calma. Ese es todo el propósito del folio.
Hacia dónde seguir
- Las tres pistas fáciles, sin una línea de código. Teoría de mercados explica la microestructura: qué es una acción, cómo funciona el libro de órdenes, cómo se lee una empresa. Macro sube al piso de arriba: tipos, inflación, bancos centrales, ciclo y crédito. Costes es el más ingrato y el que más dinero salva, porque comisiones, diferencial e impuestos se comen rentabilidades enteras sin salir en ningún gráfico.
- Los otros dos cursos intermedios. Matemáticas y estadística convierte en cifras medibles casi todo lo que aquí ha sido prosa: distribuciones y colas, correlación, significación, pruebas múltiples, validación fuera de muestra. Derivados explica futuros y opciones, con los que se compra y se vende riesgo de forma explícita, y que son también la vía más rápida de arruinarse si no has entendido este curso.
- Las tres pistas difíciles, donde sí se programa. Ahí se aprende a conseguir datos y limpiarlos, a construir una comprobación histórica que evite el sesgo de anticipación y el de supervivencia, y a llegar a operar contra un bróker real. Es el camino para pasar de tener criterio a comprobar si el criterio funciona.
Una advertencia que no es un formalismo
Todo este material es formación, no asesoramiento financiero. Nada de lo que has leído es una recomendación de comprar o vender ningún activo, ni está adaptado a tu situación, tus objetivos ni tu tolerancia al riesgo. Los casos históricos ilustran mecanismos, y que algo ocurriera así no implica que vuelva a ocurrir. Invertir conlleva riesgo de pérdida, incluida la pérdida total del capital. Si vas a decidir con dinero real, hazlo con tu propio análisis y, si lo necesitas, con un profesional autorizado.