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6. Data snooping y p-hacking: el overfitting con nombre y apellido estadístico

Nivel 6: Contraste de hipótesis y sus trampas en backtesting

Mueves la fecha de inicio del backtest unos meses. Ahora sí sale significativo.

Nadie ha mentido, nadie ha falsificado un dato y el motor de backtest es impecable, pero el resultado ya no vale absolutamente nada.

El curso de teoría de mercados ya te presentó el overfitting de forma intuitiva: una estrategia demasiado ajustada a su historia concreta, que se derrumba en cuanto se enfrenta a datos nuevos.

El módulo anterior te dio el mecanismo estadístico exacto de por qué probar muchas variantes genera ganadores falsos casi garantizados. Este módulo nombra, con precisión, el proceso que produce ese resultado, a veces deliberado y a veces no: data snooping y p-hacking.

Data snooping: los mismos datos para las dos cosas

El data snooping consiste en usar el mismo conjunto de datos, de forma repetida y exploratoria, para dos tareas que deberían ir separadas:

Y aquí está el problema de fondo. La lógica de un contraste de hipótesis asume que la hipótesis se fijó antes de mirar los datos que se usarán para ponerla a prueba.

Cuando son los propios datos los que sugirieron la hipótesis, esa lógica se rompe por completo.

El p-valor resultante queda vaciado de significado real, porque en esencia buscaste, entre muchas posibilidades, exactamente el patrón que iba a puntuar bien en esa muestra concreta, en algo que es casi una profecía autocumplida.

P-hacking: la versión activa

El p-hacking es la versión más activa, y a veces más consciente, de lo mismo. Consiste en ajustar la forma del análisis hasta que el p-valor cruza la línea de significativo, y entonces detenerse y presentar esa versión concreta como si fuese el único análisis realizado.

Los ajustes disponibles son muchos más de los que parece:

Tácticas que aparecen constantemente

Vale la pena enumerar tácticas concretas de p-hacking que aparecen constantemente en backtests de aficionados, porque reconocerlas es ya la mitad del trabajo de evitarlas:

Dónde acaba la investigación legítima

Conviene separar con claridad esta práctica de la investigación iterativa legítima, porque explorar, probar cosas y refinar ideas es completamente normal y necesario.

Lo que convierte esa exploración en data snooping o p-hacking son dos cosas muy concretas:

El jardín de senderos que se bifurcan

Existe además una versión más sutil e involuntaria de este problema, conocida coloquialmente como el jardín de senderos que se bifurcan.

Incluso un único investigador, actuando con total buena fe, sobre un único conjunto de datos, toma docenas de decisiones pequeñas y en apariencia razonables a lo largo del análisis:

Para cada una de esas decisiones existen varias alternativas igual de defendibles, así que el investigador termina explorando, sin darse cuenta y sin ninguna mala intención, un espacio oculto de comparaciones múltiples.

Esa es la razón por la que el data snooping puede colarse incluso en el trabajo de gente cuidadosa, competente y perfectamente honesta.

El antídoto, en cuatro pasos

El antídoto tiene una estructura concreta, que amplía la validación fuera de muestra del módulo anterior con más disciplina de procedimiento:

Ese último punto merece una frase aparte, porque el entusiasmo propio no es evidencia, y suele ser precisamente la señal de alarma de que conviene mirar con más lupa, no con menos.

Datos honestos no es lo mismo que proceso honesto

Queda una última precisión importante para el contexto de quant500, y conviene leerla despacio.

Usar un motor de backtest honesto, construido sobre datos de presentación puntual sin sesgo de anticipación, elimina el look-ahead bias. Pero no te protege por sí solo del data snooping.

Puedes perfectamente data-snoopear sobre un conjunto de datos perfectamente honesto si iteras y ajustas repetidamente contra la misma muestra histórica una y otra vez.

La honestidad de los datos y la honestidad del proceso de búsqueda son dos problemas distintos, y hay que resolver los dos.

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