Quant500 Academy

4. Si te han ejecutado bien, y qué protección tienes

Costes 3: Dónde va tu orden de verdad

Después de tres módulos sobre quién se queda tu dinero, queda la pregunta práctica: cómo se comprueba. La calidad de ejecución es medible, la industria la mide a diario con metodologías estándar, y una parte de esa medición está al alcance de un particular con una hoja de cálculo y algo de disciplina.

La vara de medir: el punto medio en el momento de llegada

El estándar de la industria no compara tu precio con el cierre del día ni con lo que te habría gustado pagar. Lo compara con el punto medio de la horquilla en el instante en que tu orden llegó al sistema, el llamado precio de llegada. La lógica: en ese momento el mejor precio de compra y el mejor de venta acotan el valor de consenso, y su punto medio es la mejor estimación disponible del precio justo, sin premio ni castigo por el lado que te toque.

A partir de ahí se construye la medida central, la horquilla efectiva: el doble de la distancia entre tu precio de ejecución y ese punto medio. Se multiplica por dos para hacerla comparable con la horquilla cotizada, que abarca los dos lados. Un ejemplo: la acción está a 20,00 por 20,04 cuando llega tu orden, el punto medio es 20,02 y compras a 20,03. Tu horquilla efectiva es de 2 céntimos frente a una cotizada de 4, una ratio del 50%. Ese porcentaje, agregado sobre miles de operaciones, es el número que separa a un ejecutor bueno de uno malo.

Las otras medidas que usa la industria

Con la horquilla efectiva sola se puede engañar a cualquiera, así que se acompaña de dos más:

Qué exige de verdad la obligación de mejor ejecución

La normativa europea obliga a adoptar todas las medidas suficientes para obtener el mejor resultado posible para el cliente. Tres precisiones que se malinterpretan constantemente:

Qué informes existen y cuánto sirven

En Estados Unidos hay dos obligaciones útiles. Los centros de ejecución publican estadísticas periódicas de calidad, con horquillas efectivas y realizadas por rango de tamaño, y los brókers publican informes trimestrales de encaminamiento donde declaran a qué destinos envían las órdenes y cuánto cobran por cada cien acciones. Ese segundo informe es público, gratuito y poco leído: permite comprobar en céntimos si tu bróker cobra por tu flujo y quién se lo paga. En Europa el recorrido ha sido más accidentado, y el desenlace es el caso con el que cierra este módulo.

Qué puede hacer un particular, en la práctica

No hace falta infraestructura profesional para hacerse una idea razonable:

Caso real: la transparencia que nadie leyó

El intento europeo de imponer transparencia de ejecución merece contarse porque terminó mal y enseña algo. Desde 2018 los centros de ejecución tuvieron que publicar informes trimestrales detalladísimos de calidad, y cada entidad, un informe anual con sus cinco principales destinos. Se generaron miles de ficheros con millones de filas.

Casi nadie los usó. Los formatos no eran comparables, el volumen hacía inviable el análisis para un particular y los propios supervisores concluyeron que no aportaban información útil ni a los inversores ni al mercado. En 2021 una reforma de urgencia suspendió los informes de los centros, y la revisión aprobada en 2024 eliminó directamente el informe anual de los cinco principales destinos.

La lección es incómoda: publicar datos no es lo mismo que crear transparencia. Un régimen que produce millones de filas ilegibles protege menos que una sola cifra comparable y bien definida. Mientras esa cifra no exista de forma estándar, comprobar en serio la calidad de ejecución sigue estando, en buena medida, en manos de quien se moleste en medir sus propias operaciones.

Para ampliar esta lección

El resto de Quant500

Lo que estás aprendiendo, aplicado al índice todos los días:

La cartera del modelo, cada semana en tu correo

Cada sábado, su semana en un minuto: cómo fue, lo mejor y lo peor, y qué directivos compraron con su dinero. Y el día que el modelo se rehace, qué entra y qué sale. Es una simulación, no un consejo. Como mucho un correo a la semana, sin publicidad y sin cuenta; te das de baja con un clic. Lo hace una persona: Pol Gracia.

Cartera modelo con resultados simulados, no una recomendación personalizada. Tu correo se usa solo para esto: privacidad.

Detrás de la Academia y del resto de Quant500 hay una sola persona: Pol Gracia Serrahima.